25 enero 2008

A lúa que me alumea

-
Foron moitas as veces nas que vin reflexada na súa cara mais bonitiña as ledicias e as inquedanzas que me acontencían de a cotío no rebulir dos días que transcorrían paseniños. Outras tantas nas que atopei nela acougo e refuxio do incesante rebumbio das rúas. Pero foron moitas mais nas que fiquei enfeitizado polo aloumiño da súa claridade que acababa por tinguir a miña ollada perdida de cores brancas e relucentes. Ela foi sempre o faro infinito que me guiou no camiño da soidade desas noites longas sen poder durmir. Aquelas noites nas que as respostas estaban aló no alto tan lonxe do entendemento pero tan preto dos sentimentos, tanto que semellaba que xa todo tiña sentido ó carón daquela luz tan evidente como intanxible.
-
De forma redondeada e chea de furados coma un queixo debuxa o punto de inflexión, co consentimento das estrelas, na oscuridade inmensa do ceo que racha coa monotonía dos insomnes e os vencidos pola tolemia. Sempre está ali enrriba vixiante, asexando para que todos os nosos soños sigan intactos cando nos, derreados, baixemo-la garda e nos deixemos levar asolagados polas augas do sono e mergullados no fondo do noso inconsciente. Ela sairá sempre. Endexamais se esquecerá de alumear dende que se pon o día ata que alborexa para escorrentar os pesadelos que nos fan arrepíar e tremer agochados entre as colchas do medo.

Aló no alto sigue para que cada vez que nos acheguemos á xanela e ergamo-la testa ó teito do mundo vexamos que hai unha luz prendida no ceo que nunca se extingue e que nos deixa tendido un fío luminoso de esperanza. Cada vez que o medo me queira levar poderei tirar dese fío escintilante e infinito para que me lembre que alí enriba está a resposta a todas as miñas preguntas inconclusas e imposibles. Si, agora xa non teño medo porque sei que sempre está comigo.
-
Cando penso, cando esquezo, cando lembro, cando choro...o mellor incluso cando soño...sempre aló no alto, agardando por min aínda que chova, orballe ou veñan treboadas de mil diaños e lóstregos con xenreira. Sempre alí gardándome, facéndome sentir ben e protexéndome dos malos agoiros da santa compaña.

E así...noite tras noite, faga frío ou calor, poida ou non durmir... sempre quedo prendido polo meigallo da lúa que sempre, sempre me alumea...aló no alto, lonxe moi lonxe, e sen embargo, tan preto.

20 enero 2008

Llamando a las puertas del paraiso

--
Hay mañanas de domingo en las que es realmente imposible no escuchar una canción de Bob Dylan. Y canciones hay muchas, pero la banda sonora de esta mañana soleada y tranquila suena diferente. La melodia de este domingo azucarado de invierno me dice muchas cosas. Me anima a seguir llamando a las puertas del paraíso a pesar de que es posible que al otro lado no halla más que silencio. Porque las cosas si se les pone cariño y se quieren de corazón se consiguen. Porque no hay que dejar de soñar cuando uno se despierta. Al menos, los golpes impotentes en la antesala del cielo, harán que se despierte "la razón dormida".

Me dice también que las respuestas que jamás nos atrevimos a pensar para las preguntas que nos inquietan y nos preocupan flotan en el aire. Solo hay que agudizar el oido y escuchar que susurros lleva el viento y empezaremos a comprender porque las nubes toman las formas que dicta nuestro inconsciente y porque hay mas estrellas que segundos para contarlas.

Pero sobre todo, en esta mañana luminosa de invierno, la música que pone notas a mis palabras me dice que me acordaré de ti cuando me olvide de todo lo demás. Me dice que te recordaré, aún sin habernos conocido, y que algún día nuestros caminos se encontrarán en algún momento inesperado, tirando por los aires todas nuestras previsiones y mezclándose en una amalgama de sensaciones, cosquilleos y complicidades.

Un día alguién me dijo que detrás de cada puerta, hay un mundo entero por descubrir y mil millones de posibilidades de sufrir, por casualidad, un estrepitoso encontronazo que de un golpe certero rompa al corazón más olvidado y recomponga el puzle imposible y caótico de la soledad.-Desde-entonces, siempre que abro una puerta, entro sin-mirar...
-

18 enero 2008

Cien años de soledad: La increible historia de Macondo

--
Cuatrocientas setenta y una hojas y miles de ensoñaciones fijadas en la retina después, hoy, tras un mes apegado a su manoseada encuadernación de bolsillo, he terminado de subrayar con la mirada la última página de uno de los libros mas apasionantes que he leído en mi corta vida como lector empedernido. Será, para siempre, una de las obras más sobresalientes de la intachable pluma de uno de los grandes escritores de las letras hispanas.
-
De vuelta de mi viaje al irrepetible y fantástico universo perdido de Macondo, tengo la ilusión y la intención de volver a embarcarme pronto, muy pronto, en mas de mil aventuras de papel que me permitan transportarme a lugares impensables pero tan ciertos como la vida misma y sumergirme así en el fascinante mundo de idas y venidas de Gabriel García Márquez. El genio por antonomasia del llamado "realismo mágico" y porque no también, en la parte que le corresponde, de la literatura en español.

"Cien años de Soledad" no solo es la cruda historia de una familia destinada a repetir, generación tras generación, las mismas equivocaciones y los mismos desvaríos a lo largo de cien años de amarguras y desventuras, sino que es la historia latente de latinoamérica, con sus guerras, con sus conquistas y con sus guiños identitarios a la cultura de un pueblo habituado a esperar por un porvenir mas ventajoso que su anquilosado y maniatado pasado.

La familia Buendía-Igaurán es el espejo en que se puede ver el reflejo de las dichas y desdichas de una humanidad aletargada por el paso de los años con la única compañía de la soledad. Una soledad interior que nos devuelve al microcosmos íntimo de cada uno y nos hace reflexionar sobre el amor, la libertad o los proyectos fallidos de la abstinencia.
-
Una soledad que nos consume sin remedio pero que nos fortalece, también, y que García Márquez traduce, de manera excepcional, en palabras y evocaciones de un paraíso remoto. Un jardín de las delicias construido a orillas de un río, rodeado de piedras grandes y pulidas; y escondido detrás de una sierra impenetrable en algún lugar al oeste de Riohacha que será hasta las postrimerías de la eternidad recordado con el imborrable nombre de Macondo (orginario de la lengua bantú). El lugar que "Gabo" escogió para destapar el tarro de las esencias de su universo extraordinario.

Macondo es, más que un lugar ficticio, "un estado de ánimo".
-

15 enero 2008

Adictos al vicio de los demás

-
El tabaco es la principal causa de muertes evitables en todo el mundo. Cerca de cuatro millones de personas mueren al año, como consecuencia del tabaquismo, o lo que es lo mismo, una persona cada ocho segundos. Los fumadores pasivos son los principales afectados por un hábito que no les pertenece pero que sufren en sus propias carnes.

Tanto el fumador pasivo como el activo asumen numerosos riesgos, pero es el primero el que está expuesto a un mayor peligro. El fumador dispone, al menos, de la separación del filtro del cigarrillo que lo aparta de algunas sustancias nocivas, en cambio el pasivo no cuenta con ninguna protección y absorbe directamente las sustancias que llegan a su organismo en estado puro. Además, pese a la creencia generalizada, los productos tóxicos que porta el tabaco no se alojan necesariamente en los pulmones sino que viajan por la circulación y se reparten por todos los órganos del cuerpo. Los daños, que se sufren a largo plazo, son, en muchos casos, irreversibles.

Según la Organización Mundial de la Salud, unos 200.000 trabajadores mueren anualmente por la exposición al humo del tabaco en el trabajo, mientras que unos 700 millones de niños, alrededor de la mitad del total del mundo, respiran aire contaminado por los cigarrillos que les rodean. Circunstancia que sufren, en la mayoría de los casos, dentro de su entorno familiar.

Aunque el número de fumadores ha disminuido en líneas generales en muchas regiones del planeta, el humo pernicioso del tabaco todavía reclama muchas vidas. En el continente europeo hay cerca 230 millones de fumadores. En Latinoamérica y el Caribe superan los 100 millones. Son incontables los padecimientos provocados por esta causa innecesaria lo que hará que, con estas cifras, 500 millones de personas que hoy están vivas mueran por enfermedades derivadas de su adicción y del “humo de segunda mano”.

El mundo en el que vivimos es una constante paradoja, casi siempre inexplicable. El tabaquismo es la epidemia que más vidas se lleva, más que el sida o que las guerras pero es tolerada y fomentada por la mayor parte de los gobiernos que ven en el impuesto sobre sus ventas una manera más de engordar sus arcas. Mientras tanto, si continúa el hábito de consumo actual se estima que para el año 2020 el número de muertes llegue a los diez millones de personas.

En los últimos años muchos países han aprobado leyes antitabaco para tratar de establecer una convivencia de respeto entre fumadores y no fumadores. A pesar de ello, en el ámbito laboral y en los espacios de acceso público los más perjudicados siguen siendo aquellos que, por obligación, han escogido el olor, el sabor y la insalubridad del vicio de los demás. El incumplimiento de la ley en algunas ocasiones, la insolencia de unos y la intolerancia de otros han creado un ambiente de crispación en torno a esta disyuntiva.

Ahora en algunos países, sobre todo europeos, la normativa se ha endurecido hasta el punto de extender la prohibición de fumar a todos los lugares públicos. Es la línea que han seguido Irlanda, Reino Unido, Italia o, este año, Francia, Alemania, Portugal y Turquía en donde también se han puesto restricciones. Quizás una legislación menos flexible sea un impulso, no el único, para lograr que el reloj de la vida se detenga y deje de perder entre cinco y siete minutos por cada cigarrillo. El resto está en la voluntad de todos y en el respeto común.

Aunque la dependencia del tabaco está clasificada dentro del grupo de enfermedades mentales y alteraciones del comportamiento, según la “Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS”, dejar de fumar es posible. El verdadero problema está en como dejar de fumar de manera pasiva. Este es uno de los grandes retos de la humanidad para el futuro.

Un siglo después de conocer, a ciencia cierta, que el tabaco es el causante directo de muchas enfermedades y en clara alusión a las palabras que, en su día, pronunció Martin Luther King podemos decir que “hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido, después de todo, que el tabaco puede matar”.

-
Centro de Colaboraciones Solidarias. Universidad Complutense de Madrid.

11 enero 2008

Las mas tierna y bella expresión del alma

--
La cara es el espejo del alma en el que se refleja nuestro estado de ánimo, nuestras intenciones, las horas de sueño perdidas, nuestras inquietudes, las decepciones y las sonrisas de cada día. Expresamos mas por lo que callamos que por lo que decimos. Eso es, porque no lo decimos con palabras, que es el método de todos aquellos de los que disponemos mas enrevesado y complicado, lo decimos con el cuerpo, lo decimos con el corazón. La cara, las manos, los ojos, la boca, la risa o incluso la nariz son plumas estilográficas mas precisas y profundas que las que escriben los mejores versos sobre papel. Los gestos hablan de sentimientos en el lenguaje de los afectos mas escondidos. A veces una simple mirada o un malinterpretado ceño fruncido pueden cambiar el devenir de los acontecimientos y por consiguiente pueden hacer que el mundo gire enrabietado o que, al contrario, se frene de sopetón trastabillando todo lo que hasta entonces se creía en equilibrio en su interior.

Pero si hay un gesto con solera y elegancia en el mundo de las ecenificaciones no verbales y las expresiones contundentes esa es, sin lugar a dudas, la mueca. Ese arrugamiento repentinio, profuso y a la vez delicado de cuantos elementos sobresalientes y elásticos se presentan en el rostro estupefacto, discordante, complaciente, sorprendido, agradecido, irascible, asqueado o relamido del individuo común que se queda sin palabras ante un hecho, acción, o cosa que precisa de una respuesta inmediata y decididamente expresiva.

Es tan bella y extensa su variedad de formas que sería asombrosamente costosa la tarea de agrupar en un diccionario de muecas, cuantos tipos y significados hay encerrados en una simple pero compleja contracción facial. Aún así, con normalidad, encontramos la versión exacta y precisa del pedacito de nuestra alma que queremos que la gente observe al asomarse en el alfeizar cotidiano de nuestra expresión mas personal. La mueca es...la mas clara y bella expresión del desorden mas confuso de la ternura.

Nunca dijimos tanto habiendo dicho tan poco.

08 enero 2008

Más de cien pupilas donde vernos vivos

-
Joaquín Sabina, es uno de los artistas que mas larga sombra proyecta en el amplio y variado elenco de la música de autor en habla hispana. Sus incomparables letras hacen de él un verdadero virtuoso de la palabra y uno de los grandes poetas de la música española de nuestros tiempos.
-
En la canción que se despliega, renglones más abajo, (Más de cien mentiras), encontramos motivos suficientes para sentirnos optimistas y dichosos, al menos por un instante, de todo aquello que tenemos. Hay tantas cosas por las que luchar, que merece la pena, dedicar unos minutos a escuchar esta canción y descubrir de una sola tacada más de cien pupilas donde vernos vivos.
-
Este es solo un pequeño recuerdo, de los muchos dedicados, a este gran genio de la rima y de lo políticamente incorrecto. Gracias Joaquín!
-
-
Más de cien mentiras
-
--
Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, altares.
-
Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.
-
Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, tenemos los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.
-
Tenemos el sexo y el rock y la droga, los pies en el barrio, y el grito en el cielo, tenemos Quintero, León y Quiroga y un bisnes pendiente con Pedro Botero.
-
Más de cien palabras, más de cien motivos, para no cortarse de un tajo las venas, más de cien pupilas donde vernos vivos, más de cien mentiras que valen la pena.
-
Tenemos un as escondido en la manga, tenemos nostalgia, piedad, insolencia, monjas de Fellini, curas de Berlanga, veneno, resaca, perfume, violencia.
-
Tenemos un techo con libros y besos, tenemos el morbo, los celos, la sangre, tenemos la niebla metida en los huesos, tenemos el lujo de no tener hambre.
-
Tenemos talones de Aquiles sin fondos, ropa de domingo, ninguna bandera, nubes de verano, guerras de Macondo, setas en noviembre, fiebre de primavera.
-
Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas, que importa, lo siento, hasta siempre, te quiero, hinchas del atleti, gángsters de Coppola, verónica y cuarto de Curro Romero.
-
Tenemos el mal de la melancolía, la sed y la rabia, el ruido y las nueces, tenemos el agua y, dos veces al día, el santo milagro del pan y los peces.
-
Tenemos lolitas, tenemos donjuanes, Lennon y McCartney, Gardel y LePera, tenemos horóscopos, Biblias, Coranes, ramblas en la luna, vírgenes de cera.
-
Tenemos naufragios soñados en playas de islotes sin nombre ni ley ni rutina, tenemos heridas, tenemos medallas, laureles de gloria, coronas de espinas.
-
Tenemos caprichos, muñecas hinchables, ángeles caídos, barquitos de vela, pobres exquisitos, ricos miserables, ratoncitos Pérez, dolores de muelas.
-
Tenemos proyectos que se marchitaron, crímenes perfectos que no cometimos, retratos de novias que nos olvidaron y un alma en oferta que nunca vendimos.
-
Tenemos poetas, colgados, canallas, Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma, abuelos que siempre ganaban batallas, caminos que nunca llevaban a Roma.
-
-
Joaquín Sabina, "Más de cien mentiras" (Esta boca es mía, 1994)

Cuantas cosas que tenemos y que no sabemos...

07 enero 2008

Instrucciones para llorar

-
¡Que dificil es saber llorar!. En realidad, la mayor parte de las veces, lo dificil está en saber para que lloramos y sobre todo ¿porqué? lo hacemos. Los motivos son muy variados y van desde los merecidamente destinados a un llanto inconsolable e incontestable, de esos hay muchos, a los apropiadamente clasificados dentro del inmenso repertorio de las lágrimas de cocodrilo o anfibios similares, de esos hay más.

Llorar y saber llorar, como corresponde y como apunta Cortázar, es un desahogo de los que ya pocos quedan en esta vida aún a sabiendas de que todavía y tras siglos y siglos de investigación y estudio no se le conoce utilidad práctica alguna, mas allá de una expresión fugaz y transitoria del líquido elemento disfrazado de lágrimas minusculas.

Aún así, las lloreras forman parte de nuestra vida desde la primera vez en que el aire se cuela y se expande en nuestros pulmones hasta el último y languido aliento que se escapa y se pierde para siempre. Es el llanto la mas pura y extensa expresión de nuestros sentimientos. No en vano la vida, dicen algunos, es un valle de lágrimas. Y mentira no puede ser ya que llorar, lo que se dice llorar, lo hacemos para todo.

Llora el que se va y el que regresa. Lloramos de alegría, de tristeza, de pena, de desconsuelo, de risa. Lloramos por amor, por desamor lloramos lo imposible. Siempre derramamos lágrimas por la nostalgía y, como no, por la morriña.

Si cortamos cebolla lloramos, lloramos si algo se nos mete en un ojo. Nos deshidratamos si tenemos un berrinche. A veces incluso lloramos por no reir o peor aún por que sí. Si por nosotros fuera llorararíamos para todo.

Si la materia que nos compone es en su mayoría agua, no es de extrañar que llorar sea una manera, lejos de otras licencias poéticas, de liberar excedentes. Lloramos tanto que se vuelve totalmente imprescindible hacerlo bien y con corrección. Menos mal, que un día un argentino que nació en Bruselas (paradojas de la vida), nos enseñó que llorar no era tan dificil.


Instrucciones para llorar
- --

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.



Julio Cortázar, "Historias de Cronopios y Famas"
-

05 enero 2008

Carta a los Reyes Magos

------
Celanova a 5 de enero de 2008

Estimados y muy queridos Reyes Magos del Oriente lejano:

Aquí estoy, otra vez, en el momento de redactar mi tradicional misiva a Vuestras Majestades. Sé que abordo tarde la tarea y que, tal como anda el servicio de correos en mi país, es más que probable que mi epístola llegue fuera de fecha, pero no es menos cierto que parte de la culpa les pertenece, Majestades. Así que me veo en la obligación de pedir en mi carta tres deseos sobre los que les pido que reflexionen y me envíen contestación cuanto antes ya que son cuestiones de vital trascendencia.

Porque, vamos a ver, ¿es razonable que en esta era de las nuevas tecnologías no sean capaces de implementar algún método más rápido y sencillo para que nosotros, los niños y no tan niños, podamos comunicarles más fácilmente nuestros deseos?.

Me permito sugerir un simple buzón de correo electrónico, o, mejor aún, el típico servicio de “SMS”: envía REYES seguido de tu deseo al 5589. Los resultados serían concluyentes.

Si bien es cierto que entiendo que para personas que llevan, como ustedes, tantos siglos conociendo la tierra, no es fácil adaptarse a las nuevas tecnolopgías de la comunicación. Pero haciendo un pequeño esfuerzo esto redundaría en el bien de todo el planeta, porque contribuiría a disminuir la tala indiscriminada de árboles, que en estas fechas se incrementa alarmantemente debido a todo el tráfico postal que sus ilustrisimas generan.

Así que mi primer deseo es que, dentro de lo posible, se cambie el sistema habitual de comunicación de los niños con sus excelentísimas majestades por uno más ecológico a la par que sofisticado. El cambio climático no es ninguna tontería.

Mi segundo deseo se refiere al sistema político que ustedes representan, la monarquía. En los tiempos que corren de libertad y pluralidad política ¿No hubiera sido mejor dejar un poco de lado los ideales de cada uno o puestos a mencionarlos, representarlos todos? Entonces sería mas justo que además de Reyes Magos hubiera también Presidentes de la República Magos, Lendakaris Magos o incluso también anarquistas Magos. Pienses en ello, de verdad que es un tema preocupante y muy delicado que habría que solucionar cuanto antes.

Por último mi tercer deseo es que este año si puede ser hagan sus majestades una repartición más equitativa de los regalos para los niños de todo el mundo. Es verdade que en los países de Occidente hay mejores carreteras para que circulen sus ilustrisimas con sus camellos pero no se olviden, por favor, de sus orígenes y déjense ver también por Oriente y por los países del Sur que aunque sus caminos sean más tortuosos y en las humildes casitas de los niños no les dejen leche ni galletas, muy merecidas por ustedes por otra parte claro está, la ilusión por su llegada, tengo entendido, es la misma puesto que todos somos niños seamos del norte o del sur, negros o blancos, malos o buenos.

Sé que no he realizado la liturgia con lógica y que, probablemente, sus majestades se queden bastante disgustados con mi carta, pero confío en que comprendan que los motivos son, sobradamente importantes como para tenerlos en cuenta.

Sin más que reclamar ni que decirles solo me queda despedirme y agradecerles la inmensa e impagable labor que han desempeñado durante todos estos años repartiendo ilusión y bondad por los cuatro puntos cardinales. Les deseo además que les acompañe la salud para que sigan visitándonos a todos los niños del mundo durante muchos años más en cada noche del 5 de enero.

Por nuestra parte, les prometemos que trataremos de ser cada año mas buenos que el anterior y que esta noche, como de costumbre, nos iremos pronto a la cama impacientes e ilusionados con su llegada y creyendo en que por mucho que digan los adultos de ustedes, majestades, los Reyes Magos existen.

Reciban un cordial y cariñoso saludo de mi parte con inmenso afecto y la esperanza de que les llegue mi carta a tiempo. Felices Reyes!

David

Adivina adivinanza

-
Que bonitas son las adivinanzas. Esos juegos de palabras embeleñadas que encierran tras de si un elemento escondido tan evidente como impensable en un primer momento. Recuerdo con cariño que desde pequeñito siempre disfrute de estos acertijos imposibles pero geniales.

Ahí va una de las más bonitas que he escuchado:

"Cuando me siento me estiro, cuando me paro me encojo, entro al fuego y no me quemo, entro al agua y no me mojo"

04 enero 2008

Instrucciones para subir una escalera

-
A veces la vida se vuelve tan compleja que es totalmente imprescindible disponer de un manual de instrucciones adecuado que nos facilite la tarea de saber que hacer ante situaciones aparentemente sencillas pero que encierran en su trasfondo una complejidad asombrosa. Esta es la función de este manual de bolsillo que espero sea de gran utilidad para todo aquel que lo necesite.

El cuento que se presenta a continuación forma parte de la obra literaria "Historias de Cronopios y Famas", escrita en 1962 por el irrepetible escritor argentino Julio Cortazar.
-
Las escaleras son mas que una simple herramienta que nos permite desplazarnos de unos lugares a otras dispuestos a diferentes alturas, son el impulso de superación necesario que nos acercan al cielo infinito. En el siguiente peldaño están las estrellas.



Instrucciones para subir una escalera


Nadie habrá dejado de observar que con frequencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón.
Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situá un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de transladar de una planta baja a un primer piso.Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas.

La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón.

Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación.

Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.


Julio Cortazar, "Historias de Cronopios y Famas"
--
 

© 2009DE VIAJE POR LOS UNIVERSOS PERDIDOS DE ITACA | diseño Miriam Rodríguez Seoane